Se hizo un tatuaje, a las pocas horas se arrepintió y se lo quitó con un rallador de queso

Suele suceder que aquellos que toman la decisión de hacerse un tatuaje muy a la ligera, sin pensarlo mucho ni elegir un diseño que realmente les atraiga, terminan por arrepentirse. Luego de eso no hay mucho más que hacer, que gastarse bastante dinero para borrarlo con láser o taparlo con otro tatuaje.

A menos que seas un joven de Mendoza, Argentina, que se hizo viral en los últimos días por la poco convencional forma en que decidió deshacerse de un tatuaje que no le gustó. Lo hizo con un rallador de queso, sin preocuparse por el dolor que ello conlleva y el riesgo que implicaba para su brazo.

La historia ocurrió en 2017, pero recién el pasado lunes la subió su @_Matycosta a su cuenta de Twitter. En la publicación mostró cuatro fotos y contó que “un amigo se tatuó y como no le gustó el tatuaje se lo quitó con un rallador de queso. Sí, un rallador de queso”.

En el tuit se puede ver una foto de ese amigo con el tatuaje original, otras dos con el proceso para llegar al resultado final y otra con el rallador ensangrentado. Poco más de 48 horas después de subir esas imágenes, el post sumó más de 2.000 comentarios, unos 16.000 retuits y 80.000 “likes”.

El amigo del protagonista no reveló el nombre del joven que se hizo el tatuaje, pero en una entrevista posterior, el osado hombre contó que se lo sacó por dos motivos: primero, porque quería entrar a la Policía de Seguridad Aeroportuaria y después porque no le gustó cómo había quedado estéticamente.

Un día después de la publicación original, el mismo amigo del protagonista subió una foto y mostró cómo le quedó la muñeca, la zona en la que se había hecho el tatuaje. “Ojo, la hizo bien o no la hizo bien? Mejor que el láser”, tuiteó.

Foto: Twitter.

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